El Grafeno está siendo el material del que todos oímos hablar pero del que apenas sabemos algo. Esto nos invita a pensar si de verdad tiene futuro o se quedará en el laboratorio como pasó con los nanotubos de carbono.
Grafeno, ¿quién eres?
Su conocimiento empezó a principios de este siglo, todos hablaban de él como el material milagro, el material que supera 200 veces la dureza del diamante, el material con múltiples propiedades, pero ¿tú lo has visto?
Aunque, como digo, todavía sigue en investigación, algunas empresas como ALVIT y Galaxy Microsystems -ambas chinas-, han ayudado a sacar al mercado más de 30.000 teléfonos móviles con batería, pantalla o carcasa de grafeno.
También, una de las empresas más conocidas en el mundo del tenis y pádel como HEAD, tiene raquetas con este material, éstas son usadas por los más grandes jugadores, como Djokovic o Sharapova.
Además, el G20 estudia incorporar placas de grafeno para reducir a la mitad el coste de la purificación de agua. Por otra parte, una compañía surgida del Instituto Nacional del Grafeno de Gran Bretaña y la Universidad de Manchester han anunciado que a finales de este año sacarán bombillas LED, que serán más eficientes.
Los investigadores del centro Ambar en Dublín, tienen la técnica más económica para separar las distintas capas, utilizan simplemente una licuadora y agua. Pero aunque este método sea válido, no es el más óptimo. En China consiguen sacar un m² por unos 58 euros, en este m² está contenido óxido de indio (ITO) que es el material indispensable para la creación de baterías y pantallas.
Querido, ¿cuánto vas a tardar?
El riesgo al que se enfrentan las empresas dedicadas a sacar al mercado todo el potencial del grafeno, se arriesgan a desaparecer si éste no sale a la luz de aquí a 6 años. El grafeno arrastra a sus espaldas más de 10.000 patentes, así que, como vemos, hay material suficiente para sacar.
La Unión Europea empezó a tomárselo en serio con el programa Graphene Flagship, con más de 1.000 millones de euros de presupuesto, con esto pretenden reunir esfuerzos y conocimientos -para el bien de los europeos- y hacer que el grafeno forme parte de nuestra vida sobre el año 2023.
Otros que se ha sumado al carro ha sido Reino Unido, con el Instituto Nacional del Grafeno mencionado anteriormente, el primer ingreso que recibió por parte del estado fue de unos 53 millones de euros, en este mismo año ha vuelto a recibir 86 millones más.
Sin salir de Reino Unido nos vamos ahora hacia la Universidad de Manchester cuyo presupuesto para la investigación lleva invertidos casi 2.200 millones de euros para la investigación.
Pero no es solo Europa la que quiere sacarle el máximo partido a este material, China siempre está ahí, es casi inaudito que no esté en todos lados.
Aunque la mayoría tienen el problema de tener tanto grafeno en el almacén que es necesario darle salida a un precio ridículo, el mercado no acaba de amanecer -con permiso de las empresas antes mencionadas-. De los 11’3 millones de euros en 2013, las previsiones situaron el avance en 108’9 millones de euros para 2020, haciendo cálculos, nos damos cuenta que sería un avance de un 50% cada año, ahora mismo no vemos posible esa crecimiento tan grande.
Según los datos de la Universidad de Manchester, 55 empresas gastado más de 200 millones de dólares, pero, ¿merecerá la pena tanto esfuerzo?
Esperemos que sí, este material está lleno de propiedades que pueden ser utilizadas en casi cualquier situación.
¿Lograrán sacar el grafeno adelante? ¿Se quedará solamente en los laboratorios? ¿Qué país se quedará con el trozo más grande del pastel?
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