El mercado de los videojuegos ha sabido ver la enorme oportunidad que le ofrecen los dispositivos móviles como medio para el entretenimiento. La cantidad de juegos que han salido en estas plataformas así como su calidad ha ido aumentando exponencialmente, pero estos dispositivos aun no han acabado de adaptarse a ciertos géneros, siendo muy incomodo controlar a un personaje por un mapeado en 3D, por muchos joysticks virtuales que te pongan en la pantalla.
Por suerte siempre tenemos marcas externas desarrollando hardware compatible para hacerlo todo mas fácil, como es el caso de ípega, una marca que se especializa en el desarrollo de gamepads bluetooth. En este artículo analizaremos el ípega pg-9028. En mi opinión, el mejor gamepad calidad/precio.
Diseño
Por todas partes se nota que es un dispositivo muy bien trabajado. Nada más sacarlo del embalaje lo primero que nos sorprende es su acabado, un plástico algo gomoso e increíblemente agradable al tacto. Su diseño da sensación de robustez y resistencia, aunque el mío aun no ha sufrido ninguna caída para comprobar esto último.
La posición de los botones también esta bien estudiada para unos movimientos más naturales. Por la parte frontal tanto los joysticks como los botones imitan al diseño de Xbox (para mi gusto, la mejor distribución de los elementos que he probado), pero además añade elementos propios, como una serie de botones multimedia en el inferior de la parte frontal (volumen -/+; pista anterior/siguiente; play/pausa), o un touchpad muy similar al que encontramos en el gamepad de PS4. Por la parte posterior del mando encontramos los dos botones y gatillos traseros, aunque en este caso intercambiados, los gatillos arriba y los botones debajo, esto es debido a que el smartphone se coloca en la parte superior, y en la distribución trasera estándar los botones quedan algo inaccesibles.
Y por supuesto nos falta el elemento más importante de este gamepad, el soporte retráctil donde colocaremos nuestro terminal, plegado queda perfectamente integrado con el diseño del dispositivo, sin estropear el aspecto de este. Desplegado puede dar la sensación de ser algo frágil y no soportar bien el dispositivo, ya que realmente no rodea el dispositivo, simplemente ejerce una presión por la parte superior e inferior a modo de pinza y unas gomas evitan que se deslice, pero lo cierto es que aun que hagas movimientos extremadamente bruscos, el terminal queda bien fijado en el soporte. Además, estas gomas solo ejercen presión sobre 3 puntos del terminal, por lo que a no ser que tengas los botones volumen en el centro de un lateral, estos no se pulsan al enganchar la pinza.
Ergonomía
La comodidad que ofrece el ípega pg-9028 es increíble, y solo hace falta tenerlo en las manos unos segundos para darse cuenta. El pad y los joysticks tienen una superficie convexa para mayor comodidad y agarre, además los joysticks tienen un recorrido mayor que modelos anteriores, algo imprescindible.
Los botones son algo pequeños y situados bastante juntos entre ellos, haciendo más accesibles los combos en ciertos juegos, también con un recorrido considerable para no pulsarlos por error.
Por la parte trasera los botones y los gatillos también tienen cierta curvatura para que no se nos deslicen los dedos al pulsarlos, los primeros días es raro tener los gatillos arriba y los botones debajo, pero se tarda poco tiempo en adaptarse.
Sin embargo como es de esperar este gamepad tampoco es perfecto, y el touchpad tiene mucho que mejorar. El material tiene una textura demasiado gomosa, haciendo algo incomodo desplazar el dedo por él. Además también está mal posicionado, ya que al inclinar los joysticks hacia el interior es muy fácil tocarlo, y cuando esto ocurre lo detecta como si el joystick derecho estuviera constantemente hacia la derecha, y en ese caso tendremos que tocar cualquier botón para volver a esconder el ratón. Tengo entendido que esto también ocurre conectando el gamepad de PS4 al PC, sin embargo, en el caso de PS4 puedes deshabilitar el touchpad, función que aquí no han integrado.
Conectividad
En el apartado de conectividad no destaca demasiado, cuenta con Bluetooth V3.0, que no es nada complicado de conectar, la primera vez mantendremos uno de los 4 botones A/B/X/Y + Home y cuando parpadee lo emparejaremos desde el terminal al que lo deseemos conectar. La siguiente vez tan solo pulsaremos home y se conectara automáticamente. Esto está bien si siempre usamos el mismo terminal, pero si vamos cambiando entre 2 o 3, se hecha en falta una conectividad NFC que empareje el bluetooth automáticamente.
Además, otro fallo destacable es que no lo podemos conectar a PC mediante USB, ya que lo carga, pero no lo reconoce como gamepad. Si alguien tiene este modelo y ha conseguido conectarlo de esta forma que lo deje en los comentarios, yo no lo he conseguido.
Aun que solamente he podido probarlo en Android, este gamepad también es compatible con iOS y Windows.
Rendimiento
En cuanto a rendimiento no tengo ninguna queja. Responde perfectamente y no he detectado el más leve retraso al pulsar un botón. La batería por su parte es más que aceptable, llevo usando el dispositivo aproximadamente un mes con un uso medio y sus 380mAh me llegan a durar algo más de una semana, según la web tiene una autonomía aproximada de 20 horas, que pueden no parecer gran cosa pero ya os digo que son más que suficientes.
Conclusión
Un gran mando, con un diseño muy bien cuidado así como una ergonomía destacable, con muchas funciones extra y por un precio nada excesivo, si buscas calidad, creo que es de lo mejor que puedes comprar actualmente, por ahora es el que uso diariamente y como veis no tengo demasiadas quejas.